Centro de Gobierno Corporativo

La paradoja de Solow ha vuelto

Alberto Granados |
La paradoja de Solow ha vuelto

Por qué la IA está en todas partes menos en los resultados. 

Tokio, primavera de 2017. Estaba reunido con la dirección financiera de una de las grandes compañías industriales japonesas, en mi etapa como vicepresidente de grandes organizaciones en Asia. Cada directivo con su portátil abierto, conectado a los sistemas corporativos. A través de los cristales de la sala de reuniones, varias pantallas con cuadros de mando y KPIs en tiempo real. En el momento clave de la reunión, el CFO cogió de su carpeta una versión impresa del contrato que acabábamos de revisar en pantalla y lo selló con su hanko — el sello personal de tinta roja que en Japón equivale legalmente a una firma desde hace siglos y que el propio gobierno japonés lleva décadas intentando eliminar —. Acto seguido, su asistente fotocopió el documento sellado para archivo y mandó por fax la copia al departamento jurídico, que estaba dos plantas más arriba. Fax en vez de mensajero, porque así estaba el procedimiento escrito desde hacía décadas y nadie lo había cambiado.