Los estudios indican que España tiene el porcentaje más alto de mujeres en cargos directivos de Europa. Sin duda es un dato positivo, pero lo cierto es que este porcentaje ha retrocedido en los últimos tres años. Además, en los puestos de máxima responsabilidad, la brecha de género todavía es significativa.

Si eres mujer y estás estudiando un grado en business, saber dónde estamos, por qué persiste la brecha y cómo prepararte para ocupar una posición directiva puede ser estratégico para tu carrera.

En este artículo revisaremos datos, analizaremos las principales barreras y veremos cómo cursar un máster MSc de Esade puede ser un primer paso para impulsar tu futuro profesional y la equidad de género en los cuadros directivos.

¿Cuál es el porcentaje de mujeres en altos cargos en España y en el mundo?

Para entender cuántas mujeres están en altos cargos hoy en día, debemos analizar la radiografía que ofrecen los últimos informes económicos. Actualmente, España ocupa el primer puesto de Europa y el sexto a nivel mundial en liderazgo femenino en la empresa.

Según el informe Women in Business 2026 de Grant Thornton, las mujeres representan el 37,3% de los cargos directivos en grandes y medianas empresas españolas, lo que supone un retroceso comparado con el 38,4% de 2025 y el récord histórico del 40% alcanzado en 2024.

A nivel europeo, la cifra se sitúa en el 34,9% y a nivel global en el 32,9%, de acuerdo con la misma fuente.

No obstante, en la cima de la jerarquía empresarial, la representación femenina sigue siendo minoritaria: solo el 6,6% de los CEO de las 500 mayores empresas del mundo son mujeres, según el Fortune Global 500 2025. Es decir, de las 500 compañías de la lista, solo 33 estaban dirigidas por mujeres.

La presencia de mujeres en puestos directivos y altos cargos en cifras – 2026

  • Mujeres en cargos directivos España: 37,3% (#1 en Europa – #6 en el mundo).
  • Promedio en Europa: 34,9%.
  • Promedio global: 32,9%.
  • Mujeres en cúpula directiva en el mundo: 33 mujeres CEO en las 500 mayores empresas del mundo (Fortune Global 500 2025), que representa sólo el 6,6%.
  • Sectores con mayor presencia
    • ONG/Fundaciones: 61,2%.
    • Consumo y gran consumo: 45,7%.
    • Servicios financieros y banca: 42,9%.
    • Petróleo y energía: 39,1%.
    • Real state: 34,5%.
  • Sectores con menor presencia:
    • Tecnología y telecomunicaciones: 30,0% en alta dirección y 10,8% en liderazgo técnico puro.
    • Automoción e industria pesada: 20-25%.
    • Capital riesgo: 35% de firmas de PRIVATE EQUITY no tiene ninguna mujer en su dirección.
  • Distribución por áreas funcionales:
    • Recursos humanos: 43%.
    • Dirección financiera (CFO): 38,5% (tendencia al alza alineada con Europa y el mercado global).
    • Dirección de marketing (CMO): 29,7%.
    • Dirección tecnológica (CTO): 10,8%.

Fuentes: Informe Women in Business 2026 (Grant Thornton). Datos específicos sectoriales cruzados con los observatorios de AMMDE (Tecnología), Level 20 (Capital Privado) y registros demográficos empresariales (Informa D&B).

Diferencia de altos cargos entre hombres y mujeres: la brecha que persiste

El patrón de presencia minoritaria de mujeres en la cima de la jerarquía empresarial tiene nombre. El Esade Gender Monitor 2025 lo denomina «la caída hacia la cúpula»: a medida que se asciende en el organigrama, el porcentaje de mujeres cae de forma sistemática.

Según este informe, en 2025, en sectores como la salud o los servicios, las mujeres representaban el 67% de las nuevas incorporaciones, pero solo el 36,7% llegaba a la cúpula directiva. En el sector financiero, la proporción era aún más drástica: pasaba del 48% en nuevas contrataciones a apenas un 21% en puestos de máxima responsabilidad ejecutiva.

A nivel general, aunque las mujeres representan más del 50% de las incorporaciones a las empresas, solo el 22% ocupa el puesto de máxima responsabilidad (Dirección General o CEO).

Una barrera estructural que los datos de 2026 de Grant Thornton no hacen más que confirmar y agravar: la proporción de mujeres CEO en España ha retrocedido ya hasta el 18,5%, encadenando una caída de diez puntos porcentuales en los últimos tres años. La brecha, por tanto, no está en el acceso al mercado laboral; está en el tramo final de la carrera.

¿Por qué hay menos mujeres en altos cargos? Barreras y desafíos

#1. El techo de cristal y los sesgos inconscientes

El techo de cristal es la barrera invisible que frena el ascenso de las mujeres a los puestos de máxima responsabilidad, incluso cuando su formación y rendimiento son equivalentes o superiores a los de sus compañeros. No es una norma escrita: es el efecto acumulado de sesgos inconscientes que operan en los procesos de selección y promoción.

Entre los más documentados están el sesgo de afinidad —la tendencia a elegir perfiles similares a los que ya ocupan el puesto, históricamente masculinos— y el sesgo de atribución, que asocia los logros de los hombres a su mérito personal y los de las mujeres a factores externos como la suerte o el trabajo del equipo.

#2. La conciliación y la penalización por maternidad

Según el Esade Gender Monitor 2025, el 82% de las directivas ha sacrificado ocio, bienestar o salud para ascender. Y una de cada cinco mujeres ha rechazado puestos de alta dirección por no poder garantizar el equilibrio entre vida personal y profesional.

Por otro lado, la penalización por maternidad es uno de los sesgos inconscientes más extendidos en el entorno directivo: se asume que una mujer en edad fértil tendrá menor disponibilidad o compromiso, lo que penaliza su candidatura frente a un hombre en igualdad de condiciones. Las consecuencias son tangibles: el 11% de las directivas encuestadas en el estudio ha pospuesto o descartado la maternidad para preservar su carrera.

La cuestión del trabajo a media jornada para las mujeres supone también un dilema: es una medida concebida para facilitar la conciliación, pero puede frenar el acceso a posiciones de mayor responsabilidad.

#3. Falta de redes de networking y mentoring femenino

El 28% de las directivas señala la falta de redes formales e informales de apoyo como el principal obstáculo para acceder a la alta dirección. El acceso a mentoras, patrocinadores y comunidades profesionales no es un «extra»: es una palanca crítica de visibilidad y promoción.

Las empresas más avanzadas en liderazgo inclusivo ya incorporan programas de mentoring y sponsoring como parte de su estrategia de equidad.

La ilustración representa a varias personas avanzando por una estructura escalonada que conduce hacia una posición elevada, mientras una figura situada en la parte superior simboliza el acceso a los niveles más altos de liderazgo.

Mujeres en altos cargos: ejemplos inspiradores

El panorama financiero internacional cuenta con referentes extraordinarias que demuestran el impacto del talento femenino en la toma de decisiones financieras estratégicas.

  • Susan Li (Chief Financial Officer – CFO de Meta): Tras iniciar su carrera como analista financiera en Wall Street, hoy lidera las finanzas de uno de los gigantes tecnológicos más influyentes del mundo (Facebook, Instagram, WhatsApp).
  • Ruth Porat (President & Chief Investment Officer de Alphabet/Google): Considerada una de las mujeres más poderosas del mundo financiero, lideró la dirección financiera (CFO) de Alphabet durante años tras una brillante trayectoria en banca de inversión.
  • Amy Hood (Executive Vice President & CFO de Microsoft): Responsable de la estrategia financiera global del gigante del software, clave en las mayores adquisiciones y movimientos de inversión de la compañía en la última década.

Escalar posiciones desde el área financiera: de CFO a CEO

Perfiles como los de estas directivas respaldan los datos que indican que las finanzas corporativas son una de las palancas más potentes para alcanzar la alta dirección. De hecho, según los informes sobre transiciones de liderazgo de Spencer Stuart, el rol de CFO se ha consolidado en los últimos años como una de las vías de promoción interna más frecuentes y directas hacia el puesto de CEO.

Cursar un programa de referencia internacional en esta área, como el MSc in Finance de Esade, te aporta la alta especialización técnica, el ecosistema internacional y la red de contactos global necesarios para comenzar a trazar tu camino hacia puestos directivos en el futuro.

Cómo prepararte para alcanzar puestos de alta dirección

El Esade Gender Monitor 2025 y los perfiles de las directivas más inspiradoras apuntan a cuatro palancas clave para trazar el camino hacia un puesto directivo:

  1. Formación especializada: cursar un máster en management y liderazgo te permite desarrollar los conocimientos y las habilidades demandadas en los puestos directivos actuales.
  1. Visibilidad y networking: no esperes a tener experiencia para cultivar tu red profesional y tu marca personal. Hazlo mientras estudias o participas en los primeros procesos de búsqueda activa de trabajo.
  1. Mentoring y sponsoring: el 15% de las directivas afirma que ha sido la medida más transformadora en su trayectoria. En Esade hay múltiples iniciativas para impulsar el talento femenino, desde mentoring hasta asociaciones para mujeres de Esade.
  1. Conocer los sesgos que encontrarás: la información es la mejor herramienta para navegar entornos que todavía no son plenamente equitativos.

Los programas MSc de Esade están diseñados para mujeres con talento que quieren empezar a construir una carrera directiva tras su grado. La escuela forma parte de la Fundación Forté —una red global dedicada al empoderamiento femenino en las empresas— y ofrece becas específicas para mujeres que aspiran a posiciones de liderazgo internacional.

Descubre el máster MSc que encaja mejor contigo, realizando el quiz de orientación de Esade.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es el porcentaje actual de mujeres en altos cargos en España?

Según el informe Women in Business 2026 de Grant Thornton, el 37,3% de los puestos directivos en grandes y medianas empresas españolas están ocupados por mujeres. No obstante, esta cifra supone un retroceso en comparación con los dos años anteriores.

¿Por qué hay menos mujeres que hombres en puestos de alta dirección?

Las causas son estructurales y culturales: el techo de cristal, los sesgos inconscientes en los procesos de selección y promoción, la penalización por maternidad y la falta de redes de mentoring femenino son algunas de ellas.

¿Qué formación necesito para aspirar a un puesto directivo siendo mujer?

Los programas de máster en business management —como los MSc de Esade— ofrecen una combinación de conocimiento técnico, habilidades directivas, red internacional y visibilidad que prepara el camino hacia un puesto directivo en el futuro. De entre ellos, el MSc in Finance abre las puertas a una de las áreas funcionales con mayor porcentaje de mujeres directivas.

¿En qué sectores hay más mujeres en puestos directivos?

Las ONG (61,2%), el sector de Consumo y Gran Consumo (45,7%) y la Banca (42,9%) lideran la presencia femenina por sectores, mientras que los departamentos de Recursos Humanos (43,0%) y Dirección Financiera (38,5%) destacan como las áreas funcionales con más mujeres en puestos directivos.

¿Eres mujer y sueñas con ocupar un alto cargo en el mundo de los negocios? Infórmate sobre los programas MSc de Esade y sienta las bases para alcanzar una posición directiva en el futuro.