La llegada de los formatos híbridos, que combinan el trabajo remoto con el presencial, han supuesto un gran desafío para muchas organizaciones, sobre todo, en materia tecnológica, de gestión de talento y liderazgo de equipos. Impulsar equipos multidisciplinares, empoderar a los distintos profesionales, construir relaciones duraderas y de calidad, manejar la incertidumbre o lograr que los equipos sigan conectados entre sí a pesar de la distancia, son solo algunos de los retos a los que se enfrenta el tejido empresarial actual.
En Esade profundizamos sobre cómo debe ser la figura del líder híbrido, es decir, cuáles deben ser sus competencias clave, del mismo modo que facilitamos algunas estrategias de gestión del talento con las que optimizar la experiencia laboral híbrida. Renovarse o morir.
¿Qué es el liderazgo híbrido?
El liderazgo híbrido, también conocido como Blended Leadership, es aquella cualidad que poseen los líderes de equipos para gestionar entornos presenciales y virtuales por igual.
El cambio en relación con otros estilos directivos tradicionales no viene tanto por nuevas competencias de la persona responsable, sino por el relieve de las mismas. En este sentido, el líder deberá gestionar los equipos promoviendo la conexión humana, la gestión de las herramientas digitales, incentivando el sentimiento de comunidad y la seguridad emocional de la plantilla.

Gestionar y liderar equipos híbridos: qué tener en cuenta
Se podría decir que las empresas híbridas actuales cuentan con distintas combinaciones profesionales: empleados que trabajan exclusivamente en remoto, otros que cabalgan entre jornadas a distancia y en ubicaciones de oficina física, así como profesionales más flexibles en ambas modalidades.
Este nuevo escenario laboral demanda un perfil específico para el liderazgo de personas y gestión de equipos, que adapte los flujos comunicativos a las nuevas reglas, consiga que los equipos sigan coordinados y conectados entre sí y, a su vez, mantenga alineados a los profesionales con la estrategia empresarial. Veamos cómo se consigue.
Cómo liderarlo para garantizar el éxito
Destacamos 5 competencias clave que deberá poner en práctica cualquier líder de equipos, con el objetivo de que el modelo de trabajo híbrido de la compañía funcione a la perfección:
- Definir las tareas, objetivos y en qué entorno se llevarán a cabo. Una de las primeras funciones de un líder de equipos híbrido es la de especificar los distintos tipos de tareas que formarán parte de la rutina laboral, marcar objetivos alcanzables en tiempos óptimos, asignar responsables y, por supuesto, determinar qué se ejecutará de forma presencial y qué a distancia.
¿La clave? Organizar todos los equipos de un modo responsable, asertivo y transparente, para establecer una credibilidad absoluta en las acciones empresariales que se desarrollen. Y, evidentemente, establecer reuniones productivas periódicas con los empleados para evaluar los resultados y promover la comunicación bidireccional. - Averiguar las necesidades de los trabajadores, especialmente los remotos. Un buen líder de equipos híbridos desarrollará sus habilidades de liderazgo de forma igualitaria, para que ningún empleado se sienta marginado. Y eso es lo que suele pasar con los colaboradores que trabajan a distancia. Hay que hacer lo posible por empatizar con sus necesidades (emocionales, formativas o de recursos), con el fin de optimizar su experiencia de trabajo en remoto.
- Dominar las herramientas tecnológicas para gestionar los flujos comunicativos. Es fundamental que el manager digital sepa cuándo y cómo usar las plataformas digitales para colaborar con el equipo: videoconferencia, Trello, Toggl, Teams, Slack, entre otras. También deberá estipular en qué momentos se preferirá una reunión presencial. Además, como en cualquier metodología de trabajo, el responsable deberá mostrarse disponible y comprometido con la plantilla, pero sin ser percibido como una persona controladora o autoritaria.
- Confiar y empoderar al equipo de trabajo híbrido. Generar confianza mutua con la plantilla en un entorno híbrido es difícil, pero no lo es perderla. Esta es una de las grandes desventajas del modelo de trabajo híbrido. No obstante, es el rol diferencial del buen CEO. Para ello, es vital incentivar la “corresponsabilidad” profesional y generar espacios que permitan una gestión de la misma.
- Construir y fomentar las relaciones entre el equipo híbrido. En un formato híbrido es más complicado que las relaciones entre los empleados fluyan de forma natural. El líder se encargará de crear sentido de comunidad y espíritu de equipo, fomentando el contacto informal vía estrategias de comunicación interna. Por ejemplo, mediante actividades de team building. En definitiva, el responsable deberá sustituir la función social que realiza sin pretenderlo la máquina de café de las oficinas tradicionales. Todo un qué.
No existe un tipo de líder ideal, pues los estilos de gestión varían de una persona y de una compañía a otra. Pero sí hay algo claro: los malos líderes son una de las principales razones por las que los trabajadores dejan su trabajo. Aquí tienes los distintos tipos de liderazgo en la empresa y todo lo que tienes que saber sobre el liderazgo educativo.

3 estrategias de gestión del talento humano en un equipo híbrido
A continuación, detallamos algunas de las estrategias que deben considerar las empresas híbridas a la hora de captar o retener el talento humano. Toma nota.
- La flexibilidad. Lo indispensable en un modelo híbrido es que los empleados cumplan con sus objetivos estratégicos en tiempo y forma, independientemente del momento y el lugar. De hecho, ahora se demandan nuevas alternativas dentro del ya conocido “salario emocional”, donde se incluyen ventajas que no son únicamente de carácter monetario, sino personales y familiares. Por este motivo, se considera que esta reciente metodología de trabajo fomenta una mejor conciliación entre la vida personal y laboral de los miembros de la organización.
- Prevenir el desgaste. El agotamiento es uno de los inconvenientes más frecuentes de los colaboradores que trabajan a distancia, ya sea por lidiar diariamente con la soledad, la dificultad por separar la vida laboral de la personal o la falta de autodisciplina, entre otras. Para revertir la situación, el departamento de recursos humanos de las empresas híbridas debería usar un programa de administración de proyectos que posibilite visualizar la carga de trabajo de cada trabajador y cuánto tiempo les llevará la consecución de las distintas tareas, así como otras acciones comunicativas y motivacionales.
- Programas de desarrollo de talentos. Los colaboradores que trabajan más en remoto acostumbran a sentir que disponen de menos oportunidades de promoción e incluso formativas. Para gestionar de forma óptima el talento en una organización híbrida, se debe apoyar a los empleados con programas de desarrollo de talento, tales como seminarios de formación, mentoring, sesiones de coaching u otros proyectos especiales.
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