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El Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España, elaborado por ESADE y promovido por la Fundación Príncipe de Girona, propone estrategias para mejorar el entrepreneurship en España
Formar a emprendedores desde la escuela y mejorar la financiación son algunas de las claves para el "despegue" del entrepreneurship en España, según el estudio
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Madrid, 27 de Octubre de 2011
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Según las conclusiones del Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España, "la iniciativa emprendedora puede aprenderse en la escuela" y debería potenciarse, para que los jóvenes españoles "puedan desarrollar competencias como la autonomía, la confianza en uno mismo y la toma de decisiones en entornos de riesgo". Otro de los retos que permitiría el necesario "despegue" de los emprendedores en España sería la mejora de la financiación para nuevos proyectos empresariales, especialmente en forma de capital riesgo, en sus primeras fases. Estas son algunas de las conclusiones del Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España, promovido por la Fundación Príncipe de Girona (FPdGi), elaborado por los expertos de ESADE Business School y presentado hoy en Madrid.

 

Jaime Carvajal, vicepresidente de la Fundación, ha explicado que, "desde el inicio, la Fundación identificó la iniciativa emprendedora, en su sentido más amplio, como motor de la innovación y la creación de empleo, y como una de las claves para el progreso de los jóvenes y de nuestra sociedad". Por esta razón, quiso disponer lo antes posible de un diagnóstico del entrepreneurship en nuestro país y encargó este estudio a ESADE.


Para los autores del estudio, "los jóvenes españoles no sienten suficientemente que se les haya educado para emprender". Por este motivo, señalan que sería necesario que "los profesores, en sus escuelas, tengan herramientas y materiales adecuados para enseñar sentido de la iniciativa y espíritu de empresa, a la vez que fomentaran la interacción de sus alumnos con emprendedores locales". En este sentido, Mònica Margarit, directora general de la FPdGi, señaló que "la FPdGi, cuyo objetivo se centra en los jóvenes, espera poder poner en marcha, en los próximos años, proyectos dirigidos precisamente a la educación emprendedora ya desde la educación primaria".


Todo ello permitiría fomentar una mayor cultura emprendedora, que ayudaría a evitar "estigmatizar" al creador de una nueva empresa que haya fracasado y, a su vez, incrementaría el número de emprendedores en nuestro país, que, tal y como apunta el estudio, representa tan solo el 5,1 % de la población y, además, está disminuyendo a causa de la crisis. Este dato es aún más llamativo si lo comparamos con el porcentaje de otros países, como Noruega (8,5 %) o los Estados Unidos (8 %).

 

Asimismo, la valoración social que otorgan los jóvenes españoles a la figura del emprendedor es bastante inferior a la de otras profesiones. Pero también es cierto que nos encontramos en un buen momento para el emprendimiento, ya que, según señala el Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España, que se ha entregado esta mañana al Príncipe de Asturias y de Girona, en España se llevan a cabo iniciativas emprendedoras por necesidad (59 %) más que por oportunidad (41 %). Atendiendo a este dato, "lo lógico sería que, actualmente, emprender fuera una prioridad", ha apuntado Eugenia Bieto, directora general de ESADE y experta en entrepreneurship, durante la presentación del libro, esta mañana, en ESADE. A este respecto, cabe destacar que los programas políticos de los principales partidos apuestan por el entrepreneurship como acicate para la salida de la actual situación económica.


Pero, para que esto sea posible, la mentalidad de los jóvenes españoles debe ser diferente a la actual, puesto que el informe advierte que los jóvenes españoles no son emprendedores porque están "acomodados" y prefieren el trabajo asalariado antes que el autoempleo. Esta tendencia incluso se ha incrementado: del 34 % en 2001 a un 52 % en 2009. Así, el informe concluye que los jóvenes españoles prefieren la estabilidad (77 %) y un ingreso fijo (70 %) a la posibilidad de crear su propia empresa. Esta es una de las conclusiones de la encuesta, llevada a cabo a más de 7.000 jóvenes españoles, que confirma la baja valoración que otorgan a los emprendedores.


El Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España es una iniciativa de la Fundación Príncipe de Girona, que encargó su elaboración a expertos de ESADE para conocer cómo fomentar la iniciativa emprendedora y ayudar, así, al progreso económico de nuestro país. La FPdGi, como señaló su directora general, entiende que uno de los aspectos críticos para la mejora de las condiciones de vida de los jóvenes de nuestro país es también contribuir a explicar que, como dijo SAR en el pasado Fórum IMPULSA, "emprender es aportar valor añadido a cualquier ámbito en nuestro día a día". "Escritores, artistas, científicos, deportistas y, por supuesto, aquellos que trabajan en proyectos sociales, también pueden ser emprendedores", subrayó Mònica Margarit.  


Sobre este tema, la profesora Luisa Alemany, autora del estudio y directora del ESADE Entrepreneurship Institute, señaló durante la presentación que, "en la situación actual de crisis, la actitud de los jóvenes ante la posibilidad de crear una empresa debería cambiar, ya que se trata de una oportunidad laboral real y de futuro; sobre todo, si tenemos en cuenta que la sociedad está cambiando mucho y exige de una constante adaptación al cambio".


¿Por qué no se emprende en España?
Los principales condicionantes en España a la hora de tomar la decisión de no emprender son el miedo al fracaso y la aversión al riesgo. En el caso del primero, el informe destaca que el 45 % de las personas encuestadas en España tiene miedo al fracaso (esta cifra tan solo es superada por Francia, con un 47 %). Asimismo, los españoles tampoco son proclives a tomar riesgos, y tan solo el 12 % de ellos asegura que es arriesgado (frente a un 39 % de los estadounidenses). Pero también se trata de una cuestión de falta de autoconfianza, ya que, según el Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España, los españoles nos consideramos poco creativos y pensamos que lo que nos sucede está, en gran medida, determinado por otros o por la suerte.

Otro de los frenos a la hora de emprender en España es la mala imagen que se tiene del autoempleo. De hecho, ser emprendedor solo cuenta con un 48 % de índice de popularidad, frente al 73 % de los Estados Unidos o el 62 % de Francia. Así, los jóvenes piensan que la sociedad valora mejor a los profesionales independientes (72 %) o a los científicos y artistas (69 %) que a los emprendedores o empresarios (38 %); solamente los funcionarios están peor vistos. A este aspecto, se le añade el hecho de que los medios de comunicación no prestan prácticamente ninguna atención a las iniciativas emprendedoras. En cambio, en países como los Estados Unidos y Noruega, los medios de comunicación se interesan el doble por el tema.