Según el informe 2026 AI in Professional Services de Thomson Reuters, el 41 % de los despachos de abogados encuestados a nivel internacional ya utiliza inteligencia artificial generativa, casi el doble que un año antes. Una tecnología que está cambiando la forma de investigar, analizar contratos y preparar estrategias legales.

Sin embargo, el 64 % de los juristas de cinco países europeos, entre ellos España, consultados por Karnov Group, especializado en información y tecnología jurídica, considera que existe un riesgo alto o muy alto de que los profesionales más jóvenes no desarrollen suficientes competencias jurídicas debido al uso de la IA. Un dato que pone de relieve la necesidad de combinar tecnología y criterio profesional.

Para quienes están terminando un Grado en Derecho y deseen ejercer la abogacía, programas como el Máster Universitario en Abogacía y Procura + Máster de Especialización de Esade combinan el uso de herramientas de IA jurídica con una formación altamente especializada, una docencia y una evaluación rediseñadas para la era de la IA y el desarrollo de habilidades esenciales para el ejercicio profesional.

Pero ¿cómo está transformando la IA el ejercicio del derecho y qué aplicaciones y riesgos deben conocer los futuros abogados? Lo analizamos a continuación.

Qué es la inteligencia artificial aplicada al derecho

La inteligencia artificial aplicada al derecho comprende las tecnologías capaces de procesar información, identificar patrones y generar contenidos para apoyar el trabajo jurídico. La IA generativa ha ampliado estas posibilidades mediante la interacción en lenguaje natural.

No obstante, la inteligencia artificial en el ámbito legal complementa, pero no sustituye, el razonamiento jurídico. Interpretar normas y defender los intereses de un cliente sigue requiriendo criterio profesional.

Principales usos de la IA en despachos y departamentos jurídicos

Como explicamos en nuestro artículo sobre IA para abogados, esta tecnología agiliza tareas y facilita procesos jurídicos complejos. Y su uso ya es habitual: según el Libro Blanco sobre inteligencia artificial y abogacía del Consejo General de la Abogacía Española, el 60 % de los profesionales jurídicos en España ya utiliza aplicaciones con IA.

Los informes internacionales coinciden en qué tareas concentran ese uso. El 2025 Generative AI in Professional Services Report de Thomson Reuters sitúa en cabeza la revisión y el resumen de documentos, la investigación jurídica y la redacción de escritos y contratos. La encuesta The AI-Dependent Lawyer de LexisNexis a 543 profesionales del Reino Unido apunta en la misma dirección.

Entre los principales usos de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico destacan:

  • Investigación jurídica: localizar legislación, jurisprudencia y doctrina relevantes para un caso.
  • Revisión, análisis y resumen de documentos: sintetizar expedientes extensos y extraer información relevante, también en procesos de due diligence.
  • Redacción de escritos y contratos: elaborar borradores de documentos jurídicos a partir de instrucciones y modelos de referencia.
  • Revisión de contratos: analizar cláusulas, comparar documentos e identificar posibles inconsistencias.
  • Preparación de litigios: organizar pruebas, resumir expedientes y explorar argumentos jurídicos.
  • Cumplimiento normativo: identificar cambios regulatorios y evaluar sus posibles implicaciones.

En los departamentos jurídicos de empresa, la IA se concentra sobre todo en la gestión contractual. La consultora Gartner identifica seis usos con más recorrido: extraer datos de contratos, revisarlos de forma automatizada, analizar sus riesgos, resumir documentos jurídicos, recibir y clasificar las consultas internas, y transcribir y resumir reuniones.

Además, su adopción está creciendo rápidamente: según la encuesta de la Association of Corporate Counsel y Everlaw, el uso activo de la IA generativa entre los abogados de empresa encuestados en EE. UU. pasó del 23 % al 52 % en un año.

La imagen muestra a una estudiante de derecho participando en una actividad jurídica con un ordenador portátil, documentos y notas. La escena representa uno de los principales retos de la inteligencia artificial aplicada al derecho: aprovechar las ventajas de la tecnología sin delegar el criterio profesional.

Aspectos legales de la inteligencia artificial que debes conocer

La IA plantea nuevas cuestiones jurídicas, desde la protección de datos hasta la responsabilidad por decisiones automatizadas. Los futuros abogados deberán conocer las normas que regulan su desarrollo y utilización.

En la Unión Europea, el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) establece obligaciones según el riesgo de los sistemas. Por ejemplo, clasifica como de alto riesgo determinados sistemas que asisten a las autoridades judiciales en la interpretación y aplicación del derecho a casos concretos.

Asimismo, desde febrero de 2025 obliga a quienes utilizan sistemas de IA en su actividad profesional, también despachos y asesorías jurídicas, a promover la alfabetización en IA de su personal.

Por otro lado, el Ómnibus digital aprobado en 2026 (Reglamento (UE) 2026/1744) ha matizado algunas de las obligaciones del AI Act y ha aplazado parte de las previstas para los sistemas de alto riesgo, por lo que conviene seguir de cerca su calendario de aplicación.

No obstante, los aspectos legales de la inteligencia artificial van más allá del AI Act. También afectan a diferentes ámbitos jurídicos:

  • Protección de datos personales: el RGPD establece las condiciones para tratar datos personales, también mediante sistemas de IA.
  • Propiedad intelectual: el uso de obras protegidas para entrenar modelos y la explotación de contenidos generados por IA plantean cuestiones sobre derechos de autor.
  • Derechos fundamentales: determinadas aplicaciones pueden afectar a la privacidad, la igualdad, la no discriminación o la tutela judicial efectiva.
  • Ciberseguridad: Reglamento de IA, NIS2, DORA y el abordaje de riesgos, tales  como la inyección de instrucciones (prompt injection).
  • Ámbito laboral: el uso de algoritmos para contratar, organizar el trabajo o evaluar el desempeño exige transparencia hacia la plantilla y sus representantes, y garantías de supervisión humana.
  • Datos no personales y plataformas: el Reglamento de Datos (Data Act), el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) y el Reglamento de Mercados Digitales (DMA).
  • Responsabilidad jurídica: el desarrollo y utilización de sistemas de IA pueden generar obligaciones contractuales o extracontractuales, así como otras responsabilidades (como la deontológica) según el contexto.

En España, además, el Consejo General del Poder Judicial aprobó en enero de 2026 la Instrucción 2/2026 sobre el uso de IA en el ejercicio de la actividad jurisdiccional, que establece límites y exige mantener el control humano sobre las decisiones judiciales.

Riesgos legales de usar IA en el ejercicio del derecho

Una pregunta habitual entre los abogados es: «¿Cuáles son los riesgos legales si uso IA?». Entre los principales riesgos destacan las llamadas alucinaciones: respuestas aparentemente fiables que contienen información inventada, como normas inexistentes, jurisprudencia ficticia o interpretaciones jurídicas erróneas.

Las consecuencias ya se han hecho visibles en los tribunales. En julio de 2026, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia impuso una multa de 1.800 euros a un abogado por presentar un recurso elaborado con IA que contenía 24 citas jurídicas inventadas o incoherentes.

Responsabilidad, confidencialidad, sesgos y dependencia: cuatro riesgos clave para los abogados

Más allá de las alucinaciones, otros riesgos legales de la IA en la abogacía son:

  • Responsabilidad profesional: el uso de herramientas de IA no exime al abogado de sus obligaciones de diligencia ni de las posibles responsabilidades derivadas de su actuación. Por ello, debe mantener el control sobre las decisiones jurídicas y la calidad del trabajo realizado.
  • Confidencialidad y protección de datos: introducir información de clientes en sistemas de IA sin las garantías adecuadas puede comprometer el secreto profesional y vulnerar la normativa de protección de datos. Es imprescindible evaluar cómo se almacenan, procesan y utilizan esos datos.
  • Sesgos y discriminación: los sistemas de IA pueden reproducir prejuicios o patrones discriminatorios presentes en los datos con los que han sido entrenados. Esto puede dar lugar a análisis o recomendaciones que perjudiquen injustificadamente a determinadas personas o colectivos.
  • Dependencia y delegación (o incluso pérdida) de criterio: delegar en la IA las tareas con las que se forma el criterio jurídico (buscar, leer, redactar, razonar) puede impedir que los profesionales noveles desarrollen ciertas capacidades esenciales. A ello se suma el sesgo de automatización: la tendencia a dar por buena la respuesta de la máquina sin contrastarla.
La imagen muestra a un grupo de estudiantes asistiendo a una sesión en el aula, reflejando la importancia de preparar a los futuros profesionales del derecho para la era de la inteligencia artificial.

Inteligencia artificial legal: herramientas y aplicaciones actuales

Frente a los asistentes de IA generalistas, las plataformas de inteligencia artificial legal ofrecen funcionalidades adaptadas al trabajo de abogados y departamentos legales. Entre ellas destacan:

  • Harvey: plataforma de IA generativa especializada en el sector legal, que permite trabajar con documentos jurídicos, realizar investigaciones y analizar riesgos.
  • vLex (Vincent AI): asistente de investigación jurídica que combina IA generativa con el acceso a fuentes legales y jurisprudenciales.
  • CoCounsel, de Thomson Reuters: solución de IA que ofrece funcionalidades para la investigación jurídica, la revisión documental y otros procesos profesionales.

Cómo prepararte para dominar la IA en tu carrera jurídica

Para prepararte ante esta nueva realidad profesional, conviene desarrollar cuatro capacidades clave:

  • Razonamiento jurídico y pensamiento crítico: analizar la información generada por la IA, detectar posibles errores y contrastar sus conclusiones.
  • Competencias digitales: familiarizarte con las herramientas de IA jurídica, sus aplicaciones y sus limitaciones.
  • Conocimiento normativo: comprender las implicaciones legales y éticas del uso de estas tecnologías.
  • Habilidades profesionales: combinar la tecnología con competencias esenciales para la abogacía, como la argumentación, la negociación y la comunicación con el cliente.

Dicho de otro modo, se trata de formarse sobre la tecnología (qué es y cómo funciona), en la tecnología (cómo se maneja bien), con la tecnología (para qué, cuándo y con qué criterio usarla, y cuándo no) y ante la tecnología (qué impacto tiene y cómo se gobierna y regula). Más que dominar una herramienta concreta, que puede quedar obsoleta en meses, la competencia decisiva será aprender a aprender.

La IA también está generando nuevas oportunidades de especialización en ámbitos como la regulación tecnológica, la protección de datos o el asesoramiento sobre sistemas inteligentes, que amplían las tradicionales salidas de estudiar derecho.

El Máster Universitario en Abogacía de Esade: prepárate para ejercer en la era de la IA

Si estás terminando un Grado en Derecho y quieres ejercer, elegir un máster en abogacía que combine preparación para el ejercicio profesional, especialización y nuevas tecnologías puede marcar la diferencia en tus primeros pasos como abogado.

El Máster Universitario en Abogacía y Procura + Máster de Especialización de Esade integra estos tres elementos a través de una doble titulación y una metodología de aprendizaje práctico, basada en litigaciones y orientada a desarrollar las competencias que exige la profesión. Además, en Esade se facilita y fomenta el uso responsable de dos de las herramientas de IA jurídica más relevantes:

  • Harvey: Esade Law School integra esta plataforma de IA jurídica en sus másteres de Derecho mediante un acuerdo con Harvey Law School Programs.
  • vLex: plataforma de información jurídica con IA, también integrada en la formación de Esade.

Ambas soluciones acercan a los estudiantes a las tecnologías que están transformando la práctica de la abogacía.

Pero el acceso a las herramientas es solo el punto de partida. Esade Law School ha puesto en marcha un proyecto de transformación de sus másteres de Derecho en la era de la IA que revisa qué se aprende, cómo se enseña y cómo se evalúa. La evaluación pone el foco en el proceso y no solo en el resultado, incidiendo, aún más si cabe, en defensas orales, simulaciones y casos reales, y el aula se reserva para lo que la IA no sustituye: el debate, la negociación, el criterio y la comunicación.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo afecta la inteligencia artificial a los despachos de abogados?

La IA está transformando el trabajo de los despachos al automatizar tareas repetitivas y agilizar procesos como la investigación jurídica, la revisión de contratos o la preparación de documentos legales. Esto permite a los abogados dedicar más tiempo a actividades de mayor valor añadido, como el asesoramiento estratégico, la negociación y la defensa de los intereses de sus clientes.

¿Cuáles son los principales riesgos legales de usar la IA sin supervisión?

Los principales riesgos incluyen la generación de información jurídica incorrecta o inventada, la vulneración de la confidencialidad de los clientes, los sesgos discriminatorios, la pérdida de criterio por exceso de dependencia y el incumplimiento de obligaciones legales o profesionales. Para minimizarlos, es fundamental verificar los resultados de la IA y establecer protocolos que garanticen un uso responsable.

¿Puede la IA sustituir a un abogado en un juicio?

No. La IA puede ayudar a preparar argumentos, analizar documentación o buscar jurisprudencia, pero no puede asumir las funciones de defensa que corresponden legalmente a un abogado. Su intervención sigue siendo imprescindible para interpretar cada caso, definir la estrategia jurídica y asumir la responsabilidad profesional.

¿Qué formación necesito para especializarme en IA y derecho?

Es recomendable adquirir una formación jurídica sólida y conocimientos sobre regulación tecnológica, protección de datos y aplicaciones de IA. Si quieres ejercer como abogado en España, el Máster Universitario en Abogacía y Procura + Máster de Especialización de Esade combina la formación de acceso a la abogacía con una especialización jurídica y el desarrollo de competencias digitales mediante herramientas de IA jurídica como Harvey y vLex, integradas en una docencia rediseñada para la era de la IA.

Prepárate para ejercer la abogacía en la era de la IA. Descubre el Máster Universitario en Abogacía y Procura + Máster de Especialización de Esade y da el siguiente paso en tu carrera jurídica.