"Ha llegado la hora H de la economía española." Así de claro se expresa el Informe económico de ESADE, elaborado por los profesores Fernando Ballabriga y Josep M. Comajuncosa del Departamento de Economía de ESADE. El informe, patrocinado por Banco Sabadell, se ha presentado hoy en rueda de prensa.
Según los autores, "es el momento de luchar por restablecer las constantes vitales de nuestra economía en el contexto europeo y global". Y, para ello, el primer problema que hay que atajar de manera concreta es la reducción del déficit público. En este sentido, ambos autores coinciden en señalar que, "para lograr rebajar el porcentaje del déficit del 11 % actual al 3 % propuesto por el Gobierno, más importante que el aumento del IVA es la reducción del porcentaje de gasto público sobre el PIB". Dos aspectos son centrales para el ahorro: por un lado, el gasto en salarios públicos, es decir, "abordar el tema del número de funcionarios y de su nivel salarial". Sólo en el primer trimestre de este año, se ha producido un incremento del 0,3 % que ha afectado a 2,6 millones de funcionarios y ha supuesto un coste de 50 millones de euros. La segunda cuestión radica en "el gasto en bienes intermedios para la provisión de los servicios públicos, como la sanidad y la educación".
Según el Informe, el aumento de algunos impuestos como el IVA y la recuperación de los ingresos perdidos cuanto se inicie una cierta mejora de la situación económica difícilmente superarán el incremento porcentual del PIB. Por ello, "la corrección del déficit requerirá la reducción del porcentaje del gasto público sobre el PIB". Además, este ajuste se deberá conseguir en un momento en el que la evolución demográfica proyecta un aumento del gasto sanitario y del gasto de las pensiones, de mantenerse la estructura actual". Por esta razón, y con el objetivo de reducir el gasto público en estos ámbitos, el Gobierno debería plantearse la introducción de modelos de pago fraccional (copago), por parte de los usuarios, en la provisión de los servicios públicos. En el caso del gasto de las pensiones, es necesaria una revisión del sistema actual de pensiones.