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Christopher Hill en ESADE: “Me preocupa que China sea demasiado débil, no que se convierta en una superpotencia”

El exembajador de los Estados Unidos en países como Corea del Sur o Irak ha debatido con Javier Solana sobre el rumbo de la política exterior de Trump: “Está más interesado en reunirse con Kim Jong-un que en trabajar con sus aliados”

“Me preocupa que China sea demasiado débil, no que se convierta en una superpotencia.” Con esta rotundidad se ha expresado Christopher Hill, exembajador de los Estados Unidos en cuatro países y actualmente profesor de la Universidad de Denver, al ser preguntado sobre el poder creciente del país asiático. Hill, conversando con el director de ESADEgeo Javier Solana en una nueva sesión del ciclo Big Challenges celebrada en ESADEFORUM, ha apuntado que China no ejercerá un papel de líder mundial en los próximos años debido a sus “problemas internos”, a sus “altos niveles de corrupción” y al modo “poco ágil” con que se ha relacionado con su entorno inmediato.

Sin embargo, Hill ha destacado la influencia creciente de China, que con la llegada de Xi Jinping a la presidencia ha adoptado una estrategia más “agresiva”, al tiempo que se ha convertido en uno de los temas centrales de la política norteamericana, con parte de la ciudadanía estadounidense culpando a China de la pérdida de puestos de trabajo. Este discurso “victimista”, en que algunos países e instituciones gubernamentales “están conspirando para reducir el poder norteamericano”, ha motivado que los Estados Unidos adopten una política internacional basada en la bilateralidad.

Según Hill, el victimismo como hilo conductor no es exclusivo de los Estados Unidos. “Rusia, y especialmente Putin, están traumatizados por la caída de la Unión Soviética”, y ello conlleva “un victimismo mil veces mayor” que el estadounidense. Para Hill, el hecho de que Rusia esté en declive la hace “más peligrosa”. En este sentido, considera que la suspensión del tratado ruso-estadounidense que eliminó los misiles de rango intermedio (INF, por sus siglas en inglés), sin tener lista una alternativa que también englobe a China, es un grave error.

Vuelta al internacionalismo

Hill, que lideró la delegación norteamericana que participó en las conversaciones a seis bandas para la desnuclearización de Corea del Norte, ha criticado la forma en que se han preparado y gestionado los encuentros entre Trump y Kim Jong-un. En su opinión, en el encuentro de Hanói de la semana pasada, Trump no debería haber descartado tan fulminantemente la petición de Corea del Norte de levantar sanciones a cambio de desmantelar su centro de producción de plutonio. “Corea del Norte iba a hacer algo permanente, a cambio de un levantamiento de sanciones que podría ser temporal, así que creo que Trump debería haber aceptado.” Asimismo, considera un error que no se haya invitado a China ni a Corea del Sur a las negociaciones, ya que son dos actores clave en el conflicto.

En esta línea, el exembajador discrepa del discurso de Trump y considera que los acuerdos multilaterales alcanzados por los Estados Unidos en las últimas décadas han sido muy beneficiosos para los estadounidenses y, por tanto, apuesta por retomar esta línea política. “No dominamos ni hemos de dominar las organizaciones internacionales; debemos trabajar con ellas. Y los estadounidenses deben saber que son útiles para nuestros intereses y confiar más en ellas.”

“En los últimos años, muchos estadounidenses han confundido el intervencionismo con el internacionalismo. Este último es la capacidad de trabajar con otros países, mientras que el intervencionismo es actuar sin tener en cuenta a nadie”, ha señalado Hill, que ha recordado que la invasión de Irak fue “una falta de respeto” a las instituciones internacionales. Solana, que ha coincidido plenamente con Hill en su defensa del multilateralismo, ha mencionado la falta de liderazgo político como una de las causas de esta situación, añadiendo que el tacticismo imperante ha llevado a “errores” como el Brexit.

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