Este contenido está relacionado con las siguiente etiquetas:

Fernández Fernández

Enrique Jose Verdeguer Puig
  • ESADE Madrid
    Col.Acad.de Pers.Administ.
  • ESADE Madrid
    Director
El Mundo
19 de febrero de 2019

COMPARTIR

Llevo bastante tiempo algo desconectado de las noticias del día a día. Tengo la sensación de que he llegado a un punto de saturación en el que eso que se llama «estar informado», supuestamente claro, me aporta más bien poco y me genera cierta desazón y zozobra. Sé que aquello de que «ojos que no ven¿», puede no ser la estrategia más adecuada, pero es la que me resulta más llevadera.

Cada vez soy cada vez menos capaz de discernir lo que es cierto de lo que no lo es, lo que es simplemente ruido de lo auténtico. No creo en las casualidades, no soy capaz de digerir la velocidad supersónica de la generación de noticias, aunque luego muy en plan Lampedusa casi todo permanezca igual.

Es verdad que es difícil permanecer ajeno a la información. Al final te acabas «enterando» de casi todo y uno tampoco tiene la capacidad o la personalidad suficiente de ser un marciano. El otro día me comentaron que en una reciente prueba de acceso al Cuerpo Diplomático le preguntaron a un
candidato por el novio de Belén Esteban, con el argumento implícito de que en cualquier recepción de una Embajada puede salir ese nombre y claro, hay que tener conversación… Pues bueno…

Dicho esto, este fin de semana pasado, entre el famoso juicio o la convocatoria anticipada de elecciones, para mí ha emergido un nombre ejemplar: Fernández Fernández. Ya simplemente el nombre denota que no estamos ante alguien que haya pasado por las manos de ningún gurú del marketing o de la comunicación.

Fernández Fernández son los apellidos de un misionero español, salesiano y de Pozoblanco, por dar más detalles, que ha sido asesinado a los 72 años en Burkina Faso. Obviamente, no conocía a esta persona ni tengo por lo tanto criterio alguno para describirlo. Simplemente, me conmueve y me llena de esperanza pensar que hay gente que es capaz de abandonar la placidez de su tierra, tierra donde podría estar degustando un jamón extraordinario y a una edad en la que la mayoría de las personas están jubiladas, y dar su vida por los demás. Va por ti, Antonio César Fernández Fernández. Tú sí que eres noticia de verdad.

+