ESADE pretende formar a personas con un alto nivel de competencia profesional, conscientes de sus responsabilidades como ciudadanos del propio país y del mundo, sensibles a la solidaridad y a la justicia social, y capaces de comprometerse en proyectos colectivos. Para ello, quiere fomentar la “calidad humana”: una combinación de conocimiento, criterio, equilibrio y profundidad que genera personas serenas, coherentes, fiables y capaces de vivir valores fundamentales.
Formar parte de una institución universitaria como ESADE ha de implicar una actitud de compromiso con su misión, compromiso que se expresa en los valores que presiden la convivencia cotidiana y la actividad académica. Las personas que comparten estos valores forman la comunidad de ESADE.
Los miembros de ESADE forman parte libremente de su comunidad y, dentro de la aceptación básica de estos valores, cada uno debe decidir su forma personal de vivirlos. En ese mismo clima de libertad y respeto mutuo, ESADE invita a sus miembros a promover acciones y comportamientos que sean coherentes con dichos valores.
La Declaración está abierta a los cambios que vaya experimentando la comunidad.