Dimensión espiritual en la formación

(Documento aprobado por el Patronato el 26/03/2008 con la indicación de que debía difundirse asociado al documento más extenso aprobado en la misma fecha: "La formación en ESADE y la dimensión espiritual, en el marco de su misión institucional" - Versión revisada por el propio Patronato en su reunión del 16/03/2010)
 

1. "ESADE es una institución académica universitaria independiente, de inspiración cristiana, sin ánimo de lucro, creada en 1958 en Barcelona por iniciativa de un grupo de empresarios y de la Compañía de Jesús. Su misión consiste en impulsar la docencia y la investigación en los ámbitos de la dirección de empresas y del derecho, a fin de contribuir a la formación científica, social y humana de personas que se caractericen por un elevado nivel de competencia profesional y por una plena conciencia de su responsabilidad en el desarrollo de una sociedad que promueva la dignidad de las personas, en el marco de las tradiciones humanistas y cristianas, y en un contexto de diálogo intercultural."

2. En el momento fundacional, la propuesta de ESADE se hizo con un planteamiento de formación explícitamente cristiana. Posteriormente, considerando el contexto social, el desafío de la globalización y la gran pluralidad existente en su interior, por decisión de la propia Compañía de Jesús se reformuló su orientación inicial para convertir ESADE en un proyecto en el que personas diferentes —creyentes y no creyentes, con posicionamientos vitales diversos— pudieran contribuir de forma plural y en pie de igualdad.

3. Dicho proyecto supone una antropología compartida que atribuye a la persona la capacidad de desarrollar su "calidad humana", entendida como una combinación de conocimiento, criterio, equilibrio y profundidad, que genera personas serenas, coherentes, fiables y capaces de vivir valores fundamentales.
4. Para cumplir el mandato de la misión definida al principio en el marco de esta antropología, ESADE entiende que no es suficiente con el desarrollarlo de la competencia científica y la responsabilidad social de sus alumnos. Hace falta también cultivar su calidad humana para dar solidez y hondura a ambas dimensiones.
5. En ESADE, la calidad humana puede desarrollarse desde distintas perspectivas. Tiene sentido un planteamiento ético, no necesariamente vinculado a la trascendencia, en el que se cultiven los valores de la ciudadanía, el respeto, la solidaridad, el altruismo y el compromiso con causas nobles. Reconocido lo anterior, ESADE quiere ofrecer también la posibilidad de cultivar, en su planteamiento formativo, la dimensión espiritual de la persona, que en nuestra sociedad plural se formula y se vive en lenguajes y comportamientos diversos, tanto religiosos como no religiosos.
6. Desde ese planteamiento, ESADE reconoce la aportación de las tradiciones religiosas y de las tradiciones humanistas laicas en el crecimiento y la maduración del espíritu humano. También es consciente de los riesgos de deshumanización que comportan dichas tradiciones cuando derivan hacia el fanatismo o son manipuladas por intereses ajenos.
7. Para desarrollar este proyecto formativo en una sociedad pluralista y en un contexto de diálogo intercultural, ESADE se ha de estructurar como un espacio plural y abierto a las distintas interpretaciones de la vida, laicas y religiosas, para ofrecer a los miembros de su comunidad académica (alumnado, profesorado, personal de administración y servicios, y antiguos alumnos) la posibilidad de cultivar, si quieren, su calidad humana desde un planteamiento ético, espiritual o religioso, y para poder debatir y profundizar sobre estas cuestiones.
8. ESADE quiere ir más allá de la "tolerancia" y aspira a fomentar una actitud de "respeto activo" con las distintas opciones, creyentes o no creyentes, de una u otra tradición. Ello supone ofrecer cauces para expresar y trabajar las diferentes opciones personales, y crear ocasiones para dialogar sobre esas cuestiones. La tolerancia y el respeto activo tienen, evidentemente, unos límites: la orientación humanista y el respeto a los derechos humanos, evitando siempre posiciones fanáticas o fundamentalistas de todo signo, laico o religioso.
9. En ese contexto reconocidamente plural e intercultural, ESADE se compromete a fomentar la reflexión sobre los grandes problemas en los que la humanidad se juega el sentido de la vida, promoviendo para ello el diálogo sobre la dimensión espiritual y el hecho religioso entre cristianos, creyentes de otras religiones y no creyentes y, finalmente, ofreciendo la espiritualidad que le es más propia: la de la Compañía de Jesús.
10.  En conclusión, ESADE quiere ofrecer una formación integral de las personas para que puedan desarrollar plenamente su calidad humana. Por tanto, en coherencia con lo dicho anteriormente, es necesario que dicha formación ofrezca la posibilidad de cultivar la dimensión espiritual, y que recoja la aportación de las tradiciones religiosas y laicas. Esta oferta, en un contexto de diálogo intercultural, ha de ser profundamente respetuosa con las distintas opciones de vida y con la pluralidad y la apertura que definen la convivencia en ESADE.