Debemos innovar constantemente para poder construir un liderazgo emprendedor y socialmente responsable en el mundo. Porque queremos convertir a ESADE en uno de los centros neurálgicos mundiales de conocimiento. Por ello, necesitamos aumentar sustancialmente nuestra inversión en tres ámbitos estratégicos: nuestra capacidad de atracción de talento, la excelencia de nuestra formación y el impacto de nuestra investigación.