_¿EL BALANCE DE ESTOS 4 AÑOS DE ESTUDIO EN ESADE?
ESADE es un centro exigente, todos lo sabemos, y reclama un nivel de esfuerzo que debemos estar dispuestos a asumir. A cambio, recibimos beneficios en forma de oportunidades y experiencias académicas y laborales. En mi caso, me ha permitido formar parte del grupo de debate de la URL, asistir a simulacros parlamentarios o realizar prácticas en grandes despachos de abogados. Y todas estas vivencias son también imprescindibles en el proceso de aprendizaje.
_¿QUÉ LES DIRÍAS A LOS INVERSORES SOCIALES – ORGANIZACIONES Y ANTIGUOS ALUMNOS- QUE HAN HECHO POSIBLE TU BECA?
Gracias a la colaboración de empresas y antiguos alumnos puedo estar hoy en ESADE, pero más encomiable aún es que muchos otros estudiantes hayan podido beneficiarse de su ayuda y que muchos otros están por hacerlo. Mi gran agradecimiento no solo va dirigido al esfuerzo realizado con la aportación, sino a la vocación de continuidad que muchos inversores sociales demuestran año tras año. Gracias a estos recursos ESADE podrá dar oportunidades a muchos jóvenes.
_¿AFECTA A UNA SOCIEDAD CONTAR CON JÓVENES QUE HAN RECIBIDO FORMACIÓN DE CALIDAD?
Si tenemos en cuenta que los jóvenes son los futuros miembros de una sociedad, y que por tanto, de ellos depende su evolución y su buena marcha, una educación de calidad, y no sólo a nivel profesional sino también humano, se traduce en renovar el impulso social que nos hace avanzar a todos.
_Y LOS INGREDIENTES DE UNA FORMACIÓN DE CALIDAD SERÍAN…
Una educación de calidad es aquella que te prepara del mejor modo posible para ocupar el sitio que has decidido ocupar en la sociedad. Por lo tanto, debe tener en cuenta las necesidades reales de dicha sociedad, debe potenciar el aspecto humano del crecimiento y la maduración de los estudiantes, vital para formar buenos profesionales.
_¿ALGÚN SUEÑO DE FUTURO?
La primera vez que hablé de dedicarme al Derecho tenía 7 años. Desde entonces, esta idea nunca me ha abandonado. Pero sí es cierto que este anhelo inicial ha evolucionado más allá de formarme como jurista. Hoy contiene una voluntad mucho más profunda: me gustaría que mi formación fuera algo más que la realización de mi vocación, que tuviera realmente una repercusión beneficiosa para el conjunto de personas con las que convivo, la sociedad. Mi sueño de futuro no es otro que saber aprovechar esta gran oportunidad de aportar un valor social con mi conocimiento.