Salidas profesionales

El grado en Derecho es uno de los que tiene más salidas profesionales diversas. Esto se debe a que todas las situaciones de nuestro día a día tienen una o más leyes que las afectan o las regulan. Por esta razón, el graduado en Derecho podrá trabajar tanto para personas físicas como para empresas o despachos, y ello le abre las puertas a una multitud de vivencias, especialidades y vertientes en el ejercicio de su profesión.

En términos genéricos, el abogado asesora a sus clientes en el cumplimiento de las leyes y defiende sus intereses si se encuentran en conflicto. Esta profesión se ejerce por libre o en equipo dentro de un despacho. El jurista también parte con ventaja si quiere opositar para cargos elevados de la magistratura del país: como juez, ello le llevaría a dirimir casos; como notario, a dar fe de contratos y testamentos. La carrera de Derecho también es idónea si uno quiere iniciar una carrera diplomática o una carrera política.


Podrás ejercer de abogado y representar a clientes en juicios, conflictos, gestiones personales… haciendo carrera tanto en despachos nacionales como internacionales o, incluso, trabajando por tu cuenta.

La Administración Pública cuenta con un Cuerpo Superior de Abogados del Estado al que puedes acceder mediante oposiciones. Esta puede ser tu opción de futuro si te interesa trabajar ofreciendo asistencia jurídica a toda la Administración y defendiendo a las diferentes instituciones del Estado tanto en los tribunales internos como en los internacionales.

El Doble Grado en Dirección de Empresas y Derecho también te hará interesante a ojos de las ONG, de la Administración Pública y de muchas otras organizaciones e instituciones internacionales.

Si orientas tu carrera hacia la abogacía, pero te gusta el mundo de la empresa, puedes ofrecer tus servicios en este sector: podrás asesorar a empresas en el cumplimiento de las leyes y defender sus intereses en conflictos, fusiones, adquisiciones… Tus conocimientos en management te permitirán ofrecer un servicio diferencial a tus clientes.

Un fiscal es un abogado que, cuando se denuncia un delito penal, se encarga de presentar las pruebas ante el juez para que ese delito se castigue. No es un abogado de la víctima, sino que es un abogado del estado, por lo que si decides orientar tu carrera hacia la fiscalía deberás presentarte a unas oposiciones.

Como inspector de trabajo o de hacienda tendrás la oportunidad de velar por que se cumplan las leyes laborales en las empresas, en el primer caso, y que la ciudadanía cumpla con las leyes y compromisos fiscales que todos tenemos (pago de impuestos, declaración de la renta, retenciones, etc.).

Si lo que te apasiona es la resolución de conflictos y tener poder de decisión, la carrera de juez es una de las más indicadas para ti. Tu función será tener una visión objetiva y global del caso, valorar las pruebas y argumentos de ambas partes, y emitir un veredicto justo y una sentencia en base al cumplimiento de las leyes.

El Consejo de Estado es un organismo al que el Gobierno hace consultas y cuenta con un cuerpo de letrados al que puedes acceder también por oposiciones. En este caso, tus funciones serán, entre otras, estudiar, preparar y redactar los proyectos sobre los que el Consejo es consultado y debe ofrecer dictamen.

La principal misión de los notarios es dar fe de que los acuerdos y documentos como herencias, testamentos, hipotecas, escrituras, acuerdos entre personas, etc., cumplen la legalidad vigente. Se trata de una salida profesional interesante si te sientes atraído por la abogacía y los asuntos legales, pero no estás interesado en litigios, juicios, negociaciones, etc.

El registro de la propiedad y el registro mercantil son dos instituciones públicas donde también podrás desarrollar tu carrera. Se accede a ellas por oposición y el trabajo consiste en gestionar el tráfico jurídico que implica el registro de las propiedades y toda la información que deben registrar legalmente las empresas que realizan su actividad en este país.