El contexto y todo vale

Este contenido está relacionado con las siguiente etiquetas:

Barcelona

El contexto y todo vale

Enrique Jose Verdeguer Puig
  • ESADE Madrid
    Col.Acad.de Pers.Administ.
  • ESADE Madrid
    Director
El Mundo
12 de septiembre de 2017

COMPARTIR

Este verano he disfrutado de un libro altamente recomendable

Está escrito por el historiador y periodista Adam Hochschild y es todo un clásico del análisis del colonialismo. Lleva por título “El fantasma del rey Leopoldo. Una historia de codicia, terror y heroísmo en el África colonial”.

Leyendo dicho libro he constatado la importancia que para todo tiene el contexto y lo complicado que es considerarlo. Recuerdo que los años en que me dediqué en la Universidad de Valencia a la Historia Económica una de las mayores dificultades con que me encontraba era el poder juzgar y valorar hechos que se enmarcaban en contextos muy distintos a los dominantes en el presente.

Permítanme que les ponga dos ejemplos que aparecen en dicho libro. En el primero, John Stuart Mill, uno de los grandes filósofos de la libertad humana, escribe “El despotismo es un modo legítimo de gobierno para tratar con bárbaros, con tal de que el fin sea su mejora”. ¿Se imaginan a alguien osando decir hoy en día, públicamente, algo similar?

La segunda muestra son unas palabras del célebre explorador Henry Morton Stanley, quien se quejaba de que a los pasajeros de segunda clase de un barco se les permitiera ir a la cubierta de primera, donde “escupían, fumaban y se sentaban despatarrados en actitudes de lo más socialistas”. ¿Se imaginan de nuevo a alguien diciendo cosas parecidas en la actualidad? Resulta curioso cómo “el despatarre” era percibido por Stanley y cómo parece ser percibido hoy. Mismo hecho, pero distinto contexto, supone que la interpretación sea radicalmente distinta.

Estas reflexiones me venían a la mente pensando en cómo nos evaluarán las generaciones futuras. Se dice que el contexto actual está dominado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad, aunque yo creo que ningún contexto ha sido sencillo. Siempre me pregunto qué hubiéramos hecho los bienpensantes y políticamente correctos individuos de la actualidad en la Alemania nazi o en la Unión Soviética de Stalin o en la Chjna de Mao.

Ver la cantidad de tropelías que se cometieron en África ayuda a comprender muchas cosas posteriores. En todo caso, y pese a la relevancia de cada contexto, sería bueno ponderarlo en su justa medida porque si como decía el filósofo de la ciencia, Feyerabend, todo vale, es que entonces algo falla.